Una prueba en sangre podría predecir la eficacia de la medicación en la depresión

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La depresión y la ansiedad son importantes trastornos del estado de ánimo que aparecen frecuentemente asociados a enfermedades crónicas, tales como las enfermedades cardiovasculares. Ambas patologías, enfermedad cardiovascular y depresión, contribuyen a la hiperinflamación resultante.

Actualmente no hay datos medibles que aporten información para la selección del mejor tratamiento antidepresivo para cada paciente. La búsqueda de marcadores clínicos ha sido hasta la fecha infructuosa. Sin embargo, el uso de biomarcadores de inflamación ha abierto una vía de obtener información sobre la selección de la mejor medicación antidepresiva.

Estudios realizados con pacientes deprimidos han puesto de manifiesto que la determinación de marcadores de inflamación basales, en particular de la proteína C reactiva (PCR), podría ayudar a establecer el mejor tratamiento.

Primeramente se demostró (Uher et al.) que los pacientes con valores de PCR inferiores a 1 mg/L respondían mejor a la monoterapia con escitalopram, un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina, que aquellos con valores indicativos de inflamación sistémica (PCR = 1 mg/L). En este último caso se obtenía una mejor respuesta con antidepresivos tricíclicos (nortriptilina).

Un estudio posterior (Manish et al.) ha demostrado que la determinación de PCR antes de iniciar el tratamiento (basal) predice el diferente resultado, en términos de significado clínico (gravedad de la depresión y efectos secundarios), obtenido al tratar tan solo con escitalopram o al emplear una terapia combinada escitalopram+bupropion, cuyos efectos son similares a los de la notriptilina. Se estudió la tasa de remisión de la depresión en 106 pacientes distribuidos aleatoriamente en dos grupos. Un grupo tratado solo con escitalopram (51) y el otro con escitalopram+bupropion (55). Se comprobó de nuevo que los pacientes que tenían la PCR basal baja (< 1 mg/L) tuvieron mejor respuesta a la monoterapia con escitalopram, mientras que los que la tenían alta (= 1 mg/L) respondieron mejor al tratamiento combinado. Se desconoce cuál es exactamente el beneficio de añadir bupropion a pacientes con PCR elevada, aunque podría estar relacionado con el efecto antiinflamatorio de este fármaco.

Hace tiempo que se buscan biomarcadores basados en la fisiopatología de la depresión como medida de la eficacia del tratamiento que sustituyan a los actuales indicadores clínicos mucho más subjetivos. Los marcadores de inflamación podrían ser la respuesta. Con un simple análisis de sangre, realizable incluso con una gota de sangre extraída por punción digital, se podría predecir la terapia que probablemente tendrá más éxito en la depresión.